Documenta URFST ciclo biológico de la oruga peluche

Boletín Informativo
Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. Domingo 9 de agosto de 2026
Documenta URFST ciclo biológico de la oruga peluche
Especialistas de la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre de Tlajomulco documentan el ciclo biológico de la oruga peluche para fortalecer la conciencia ambiental en el municipio
Como parte de las acciones permanentes de investigación, conservación y concientización ambiental, la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre de Tlajomulco (URFST) llevó a cabo el monitoreo biológico de la “oruga peluche” (Megalopyge opercularis). Este esfuerzo institucional busca desmitificar los riesgos infundados entre la ciudadanía y promover la protección de la biodiversidad local durante la temporada de lluvias.
En el periodo comprendido entre septiembre y noviembre se registra en el Área Metropolita de Guadalajara la presencia de esta oruga, lo cual genera temor entre la ciudadanía debido a la información errónea que circula en redes sociales. Frente a esta situación, el equipo de especialistas dio seguimiento a tres ejemplares rescatados para comprender la duración de su metamorfosis y las amenazas que enfrentan en su entorno natural.
Al respecto, Luis Alberto Cayo Cervantes, director de la Unidad de Acopio y Salud Animal Municipal (UNASAM), señaló que «nos dimos cuenta de que el ejemplar dura más de 250 días en estadio de pupa. Previamente, estuvo creciendo, comiendo, alimentándose y, cuando pasó este periodo, nació un ejemplar que, para fortuna de nosotros, fue una hembra, la cual ovipositó a los dos o tres días de haber eclosionado».
La labor de esta dependencia municipal trasciende el simple rescate y manejo de fauna para enfocarse también en la educación ambiental y la conservación, a fin de garantizar una convivencia armónica entre la población y las especies nativas.
Un ejemplar eclosionó el pasado 3 de agosto y, dos días después, ya había ovipositado, adhiriendo los huevecillos a la pequeña rama con una estructura biológica tipo peluche.
Durante los más de ocho meses en los que la oruga permanece vulnerable dentro de su crisálida, sus poblaciones se ven seriamente reducidas por factores como la caída de árboles durante las tormentas y el uso indiscriminado de pesticidas. En su fase adulta, esta especie se transforma en una polilla polinizadora de gran valor para el ecosistema, razón por la cual se exhorta a la población a sustituir el temor por un cuidado informado.
Cayo Cervantes enfatizó que es de suma importancia la concientización de la ciudadanía, ya que «es una especie muy vulnerable a largo plazo, pues en esta temporada hemos visto que en una tormenta pueden caer hasta 60 árboles y, muchas veces, esos árboles se trituran y se pierde toda esta biodiversidad de esta especie, que es muy importante al tratarse de una polinizadora».
Con el resultado de este proceso de documentación, se reafirma que la preservación del arbolado urbano y la eliminación de productos químicos en áreas verdes son fundamentales para resguardar el ciclo de vida de los polinizadores en el municipio.

