Cajititlán es Tierra de Reyes en Tlajomulco

Cajititlán es un pintoresco poblado de apenas 8,000 habitantes, que se encuentra a 25 minutos del periférico de Guadalajara por la carretera a Chapala

Cajititlán también es el nombre de su hermosa laguna rodeada de serranías y poblados mágicos. Es la laguna de la zona metropolitana de Guadalajara, lo que la vuelve un sitio único y especial. Esta laguna es de agua de lluvia que se escurre de las serranías que la rodean y que se acumula sobre un fondo de tepetate firme y salitroso.

El significado del nombre de Cajititlán proviene de su raíz náhuatl "Caxitl" que significa cajete, platón, jícara o recipiente.

Reyes de Cajititlán

Un gran atractivo turístico de Cajititlán es la Basílica de los Reyes que alberga en su retablo dorado a las hermosas esculturas de los tres reyes magos labrados en madera de mezquite en 1587, y donde año con año, del 30 de diciembre al 8 de enero, se celebra la tradicional fiesta de los Reyes Magos, una celebración con más de 400 años de historia, una festividad religiosa que atrae por su significado, color y tradición.  Con música, danzas, pastorelas, peregrinaciones, misas, castillos y fuegos artificiales, y con miles de fieles que vienen a recibir las bendiciones de los Santos Reyes. El 7 de enero es el día en que los reyes magos salen del templo para recorrer el pueblo, y ser llevados en canoas por la laguna para que derramen sus bendiciones sobre el lago y los ribereños

Al sur del jardín principal podemos admirar la belleza singular el Santuario de Guadalupe. Es un templo pequeño construido en 1666 como hospital, y que muestra gran cantidad de figuras prehispánicas labradas por los indígenas en su fachada e interior.

 
Reyes de Tlajomulco: una gran tradición

Se acerca la gran celebración de #Cajititlán a los Reyes Magos. Ven a visitar #Tlajomulco y conoce más sobre esta gran tradición que vibra en los corazones de los tlajomulquenses. 

En Cajititlán, delegación del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, se venera desde hace más de dos siglos a tres estatuas que representan a Melchor, Gaspar y Baltasar. Se dice que estas estatuas hicieron su aparición repentinamente en la comunidad y desde entonces comenzaron a ser veneradas con gran devoción.

Cuentan que la imagen de uno de los Reyes Magos llegó a Cajititlán y comenzó a ser venerada. Después, por "un milagro del Señor", llegaron las dos imágenes que faltaban para completar la trilogía de reyes que son veneradas en la parroquia erigida en su honor en 1770.

Relatan que en 1587 Fray Alfonso Ponce ordenó que fueran tallados los Santos Reyes en madera de mezquite. Un día de Reyes, 6 de Enero de 1905, luego del recorrido por la laguna, los Santos Reyes fueron llevados a la parroquia, donde cayó una vela que provocó un leve incendio que alcanzó a dañar a esas imágenes.

El padre Tiburcio Lozano, que quería cambiar las esculturas, aprovechó el hecho y escondió a los reyes. Comunicó a los parroquianos que mandó los santos a restaurar a Guadalajara y suplantó las esculturas originales. Los habitantes notaron el cambio y el fervor disminuyó. Pasó el tiempo y un 5 de septiembre de 1932 surgió un hormiguero en la sacristía. Al padre Rosario Gutiérrez no le quedó otra alternativa que llamar a un albañil para resolver el problema, el albañil decidió escarbar para exterminar a las hormigas, y al hacerlo encontró a los originales reyes, los cuales fueron restaurados por el hermano del padre Rosario, que era un buen escultor.

Los santos volvieron a su lugar y la devoción por ellos resurgió. El día del hallazgo se festeja año con año, anteriormente los gobernantes indígenas, convocaban a los pueblos amigos a celebrar la cosecha del maíz y agradecer a sus dioses, la abundancia de productos que les enviaban para satisfacer las necesidades de alimento.

Reyes de Cajititlán

Actualmente, el día 7 de enero se realiza el paseo de los Santos Reyes por las principales calles del pueblo y se embarcan las imágenes y una comitiva para recorrer por las aguas la ribera de San Juan Evangelista, San Lucas, Cuyutlán y Cuexcomatitlán. Desembarcando en la Plaza del Pescador para de allí regresar a su santuario. El tiempo de duración de esta procesión es aproximadamente de cuatro horas.